26 abr. 2013

La lombriz de tierra, nuestra gran benefactora

La lombriz era conocida en la antigüedad como el arado o intestino de la tierra, denominación dada por Aristóteles, y en el antiguo Egipto, la Reina Cleopatra le confirió la categoría de animal sagrado, y se castigaba con la pena máxima el tratar de sacarlas del Reino, para llevarlos a otros territorios.

La lombriz es uno de los animalillos menos agraciados, y más feos que conocemos, pero su trabajo en la naturaleza es uno de los más eficaces y también menos reconocidos. La vida de la lombriz transcurre casi en su totalidad bajo tierra, comiendo y defecando, sin más aliciente que algún encuentro fortuito con el Sr. Topo y siempre con el temor de ser sacada a la superficie por la azada inquieta de un agricultor o un jardinero. Tan sólo unas semanas al año y siempre coincidiendo con copiosas lluvias, la lombriz se decide a abandonar la seguridad de su refugio y aventurarse por la superficie. Siempre de noche, o con poca claridad, porque la luz del sol puede matarla en pocos minutos. El amor de las lombrices no es un amor cualquiera. Es, probablemente el amor más compartido, el más igualitario y generoso, porque la lombriz da a su pareja tanto como recibe de ella; La lombriz va mucho más allá. La lombriz es, hermafrodita. Es decir, macho y hembra a la vez, y cuando copula, su parte femenina copula con la parte masculina de su cónyuge y su parte masculina lo hace con la femenina del otro. Pasado el tiempo, él y ella tienen cada uno sus hijos (en este caso, huevos encerrados en un capullo). De manera que la relación no puede ser más de igual a igual, más aún por el hecho de que para poder aparearse los dos individuos tienen que ser del mismo tamaño. ¿Cabe mayor igualdad?

Lo normal es que la lombriz no pase de los quince a veinte centímetros. Esas son las que encontramos en nuestras excavaciones jardineras. Pero las hay mucho mayores que viven en niveles más profundos. En Australia viven unos parientes de nuestra lombriz que alcanzan los dos metros, ¿se imagina?

La lombriz es una incansable perforadora de túneles. Su actividad perforadora no cesa ni puede cesar, porque cada vez que come, perfora; y cada vez que perfora, come. Solo cuando da marcha atrás deja reposar a su largo e incansable tracto digestivo, pero la lombriz no es animal que retroceda fácilmente. Engulle la tierra, aprovechando la materia orgánica y expulsando por el otro extremo el resto. De esta manera, al cabo del año ha removido toneladas de tierra, oxigenándola y disgregándola, dejando el suelo en óptimas condiciones para el desarrollo de las raíces de nuestras plantas. Pero aún hace más. Cuando la tierra no es lo suficientemente rica como para servir de plato único, la lombriz se ocupa de arrastrar hasta sus galerías restos vegetales de la superficie, con lo que va enriqueciendo lentamente el terreno. Paulatinamente, el terreno se va llenando de lombrices y haciéndose cada vez más y más rico. Si las llegásemos a tener en un cajón lleno de tierra llegaríamos a conseguir el llamado “humus de lombriz”, un cotizadísimo fertilizante producido por estas incansables lombrices de tierra.

Nuestra lombriz de tierra tiene nombres y apellidos. Es una lombriz común (Lumbricus terrestris). Pertenece al Tipo de los Anélidos (gusanos segmentados en anillos más o menos cilíndricos) y a la Clase de los Oligoquetos. Son animales sencillos y primitivos, que llevan excavando galerías desde hace muchos millones de años. El rastro dejado por sus galerías es uno de los fósiles más comunes y característicos del Paleozoico. La lombriz de tierra tiene un cuerpo cilíndrico ahusado y segmentado .Son en general de color uniforme, casi siempre rojo pálido, pero que puede variar del rosa mate al castaño.

Las lombrices de tierra desempeñan un importante papel en la ecología del suelo. Al ser removido y aireado, por la acción de las lombrices de tierra, el suelo se vuelve más fértil. Las lombrices de tierra son también una fuente de alimento para muchos animales y constituyen el principal alimento de los topos y las musarañas. Las lombrices de tierra necesitan vivir en suelo húmedo que contenga materia orgánica. Suelen vivir en las capas superiores, pero en invierno se entierran más para escapar de las heladas. Cuando el clima es muy caluroso, hacen lo mismo para evitar la deshidratación.

En la lombriz de tierra el aparato respiratorio es muy primitivo y el intercambio de oxígeno se realiza a través de la pared del cuerpo. El sistema circulatorio, nervioso y excretor está también metamerizado, es decir, repartido en los distintos anillos. Así en cada anillo se hallan 5 pares de corazones y un par de riñones.



Aparentemente sin órganos sensoriales, posee unas células primitivas sensibles a la luz que le indican si es de día o de noche, y poco más. También detectan bien las vibraciones, y suponemos que tendrán cierta capacidad olfativa... No parece mucho, pero a ellas les va de maravilla. El sistema muscular está muy desarrollado tanto en sentido longitudinal, como en sentido circular, lo que permite al animal efectuar cualquier tipo de movimiento. La lombriz vive en sustratos con pH de 5 a 8,4. Fuera de esta escala, la lombriz entra en una etapa de latencia. La lombriz de tierra no tiene aparato masticador (dientes), su efectividad está en su aparato digestivo para lo cual tiene un aparato bucal succionador, faringe, buche, y el resto es intestino. No posee pulmones, y como ya dijimos anteriormente, respira por la piel. Mueren si son expuestas a congelación, o bajas temperaturas, su temperatura ideal es de 16º a 28º C.

La lombriz no posee ningún tipo de defensa, por lo que cualquier organismo la puede atacar. No se le conocen enfermedades. Son atacadas por hormigas, ciempiés, pájaros, ratones, topos, sapos, etc. La lombriz de tierra se utiliza también para hacer abono orgánico y como anzuelo en la pesca industrial y deportiva.

¡Protejámosla! Exceptuando esas salidas nocturnas de las que hemos hablado, sólo veremos a nuestra lombriz accidentalmente cuando excavemos el terreno para plantar, aporcar, orear, y esporádicamente cuando llueva y no haga frio. No la dejemos desenterrada porque el sol acabará con ella en pocos minutos. Hagamos un pequeño hoyo en otro lugar del jardín y dejémosla allí; o, simplemente cubrámosla de hojarasca: Ella se buscará la vida. Cada lombriz que salvemos es como si abonásemos con un kilo de mantillo; y la lombriz, además de no producir mal olor, es gratis. Como acabamos de ver es una incansable trabajadora ecológica, limpia y trabaja para nosotros sin pedir nada a cambio. 

¡Protejámosla y cuidemos de ellas, pues son nuestras grandes benefactoras!

Hans Klobuznik

15 abr. 2013

Alergia o la Fiebre del Heno

¡Qué alegría!, está a punto de entrar la primavera, con sus flores, su temperatura suave, con el aumento de horas de luz y sol, con la satisfacción de oír el trino melodioso de los pájaros, y los días de placenteros paseos y agradables excursiones por el campo. ¡Pero ojo! También nos trae la primavera las tan temidas alergias, con sus estornudos, picores de ojos, toses y ahogos por la gran cantidad de polen acumulado estos días en el ambiente.

Cada día estamos expuestos a una gran cantidad de sustancias con las que convivimos normalmente sin problemas. No obstante, el número de personas alérgicas aumenta constantemente, aunque la mayoría de los casos no son graves, otros, sin embargo, y cada día son más, requieren la intervención urgente de un médico. Más de 10 millones de españoles sufren algún tipo de alergia. Especialmente en primavera, numerosas personas se ven afectadas por esta causa que aunque no parece muy grave, origina gran cantidad de bajas laborales y molestias en el día a día. Es más común desarrollarla en la infancia, en el caso de los niños, suelen sufrir en su mayoría alergias respiratorias y alimentarias. Cuando los dos padres son alérgicos, existe un 80 % de probabilidades de que el niño también lo sea. Por curioso que resulte, una higiene excesiva puede desembocar en algún tipo de alergia, ya que el sistema inmunológico de los niños, de esta manera se debilita. Pero la alergia puede aparecer a cualquier edad y durar toda la vida. Con frecuencia muchas familias comparten una misma alergia, pero es habitual que los casos nuevos aparezcan en personas sin antecedentes familiares.

Durante la primavera, el verano y el otoño el polen flota en el aire, aunque en la primavera la concentración de pólenes en el aire es superior. Mediante la respiración, el polen penetra en las fosas nasales, provocando que las personas alérgicas fabriquen unos productos químicos denominados histaminas. Éstas causan estornudos, secreción nasal, ojos enrojecidos y acuosos, picor o congestión. Esta enfermedad, también denominada como rinitis alérgica estacional, es debida al polen. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran los estornudos, sobre todo por las mañanas; picor naso-ocular; goteo nasal (que puede desencadenar tos seca) y obstrucción nasal, que si es severa puede producir dolores de cabeza. Asimismo, también se pueden presentar cuadros de lagrimeo y molestia a la luz. La fiebre del heno, en sus inicios se consideró como una molestia o enfermedad muy extraña. Actualmente, es el trastorno inmunológico más frecuente en el ser humano ya que alrededor de un 20% de la población presenta test de piel positivos a los pólenes, cerca de un 10% tiene además síntomas clínicos, y alrededor de un 5% recibe tratamiento. La polución puede contribuir al incremento de esta enfermedad ya que produce una inflamación de la mucosa nasal y facilita la absorción de los antígenos polínicos. Esto podría explicar por qué en el medio urbano la frecuencia de polinosis es el doble que en el medio rural a pesar de que en éste la exposición polínica es mucho mayor.

Generalmente, basta con informar al médico de cabecera sobre los síntomas que se padece para que con un examen médico de la nariz, los oídos, la garganta y los pulmones le diagnostique la enfermedad. Asimismo, el tratamiento se basa en pastillas antihistamínicas, líquidos pulverizables para la nariz o gotas para los ojos. Sin embargo, si los síntomas no se pueden mantener bajo control con estas medidas, quizá sea necesario acudir a un especialista en alergias. Una vez que han aparecido los síntomas suelen persistir indefinidamente aunque la severidad de la enfermedad puede variar de un año a otro dependiendo de la cantidad de polen liberado y de la exposición del paciente a la estación polínica. A partir de los sesenta años, los pacientes pueden experimentar una lenta remisión de los síntomas. Sin embargo, no todas las plantas polinizan a través del aire y por lo tanto, no todas causan las alergias. Así las plantas que no polinizan gracias a los insectos, como las gramíneas, el olivo o los cipreses, son las causantes de estas afecciones. De hecho, los pólenes de las gramíneas (hierbas) son la causa más importante de la fiebre del heno en España y en casi todo el mundo. En segundo lugar se encuentra el polen del olivo en las zonas del sur, centro y este de la península.

Tal vez se pregunte si tiene fiebre del heno o sólo es un resfriado, pero hay ciertas diferencias que lo diferencian, siendo sin embargo lo más seguro consultar con su médico de cabecera. También le puede resultar difícil decir si tiene fiebre del heno o alguna otra alergia, como alergia a los ácaros, a los perros, pájaros o gatos. Los síntomas a menudo son similares. Si no está seguro, su médico puede hacerle algunos análisis pues cada patología requiere un tratamiento diferente, de ahí la necesidad de conocer su origen. Normalmente para combatir las alergias suelen estar todos los medicamentos compuestos a base de antihistamínicos, broncodilatadores y corticoides.

Las predicciones apuntan a que, en 15 años, la mitad de los europeos sufrirán alguna alergia, siendo estos un problema de salud con proporciones pandémicas. La cifra de afectados aumenta año tras año, debido, sobre todo, a la contaminación. Cada vez nos rodean más substancias toxicas para nuestro organismo. A esto hay que añadir el cambio climático, que adelanta las épocas de calor y disminuye las lluvias. Por este motivo, siempre consultar con un especialista.

Y para finalizar, como yo también soy alérgico, me permito dar unos pequeños consejos para aliviar en lo posible este mal temporal.

  • Extremar la higiene de manos y cara, limpiando frecuentemente con agua fresca nariz y ojos.
  • Evitar el contacto con las plantas productoras del polen al que se tiene alergia.
  • Viajar en coche con las ventanillas cerradas.
  • Evitar desplazamientos en moto o bicicleta.
  • Emplee filtros de polen en el aire acondicionado de viviendas y vehículos, si es posible.
  • En su domicilio utilice frecuentemente el aspirador y limpie el polvo con una bayeta húmeda.
  • Duerma con las ventanas cerradas.
  • Posponga en esta época el correr (para hacer deporte) por el parque o el campo, cambiándolo temporalmente por la natación en piscina cubierta o el gimnasio.
  • No se siente durante largo tiempo en terrazas o balcones.
  • No fume, o fume lo menos posible.
  • Si es necesario póngase una mascarilla cuando tenga que salir al campo, y póngase gafas de sol.


Y recuerde, que los fármacos antihistamínicos pueden producir somnolencia y disminución de atención, y a la más mínima duda sobre si es o no alergia, consulte a su médico y siga si puede mis consejos.

¡Animo, y a disfrutar de la primavera! 


Para conocer los periodos de polinización y los niveles esperados de las plantas más comunes entre en: "www.madrid.org/polen" o en mi blog, bajo: enlaces, y luego en: Información de la concentración de polen.

Hans Klobuznik

1 abr. 2013

Planta del mes de Abril: Croton

COLORIDO REBELDE, ACAPARA VISIBILIDAD EN EL HOGAR

Adiós al gris y a los tonos opacos. Atrévete a ser de colores! La planta de interior del mes de abril, es una de las defensoras más fervientes de este concepto. Con sus hojas de un color abrumador tienen un objetivo: restablecer el hogar y la vida con una porción saludable de arrogancia, pero sin que se pierda el control, y velando por un equilibrio equitativo en el ambiente.



La Codiaeum, como en realidad se denomina a esta planta, aunque es más conocida comúnmente como Croton. Y es que ella, literalmente y figurativamente, le pone color a su vida, con sus llamativas hojas que pueden ser muy variadas tanto en el color, como en la forma, el tamaño o el patrón. Así las encontramos de forma mayoritariamente ovalada, y en color verde, amarillo, naranja, rosa, rojo, o en una combinación de todos estos colores. También varía en tamaño y número de ramas, por lo que la diversidad está asegurada. Esta planta rebelde se asegurará de que su vida esté llena de color y de aventura. Esta parece ser la misión de esta planta de interior tan increíble, de la que nunca encontrará dos iguales.



Asia del Este

El Croton es originario de Asia, donde se encuentra creciendo en estado silvestre, hasta convertirse en un arbusto de varios metros de altura. La gama de colores y formas de las hojas es debido a la facilidad que tiene para cruzarse con los diferentes tipos de plantas.

Buen sentido del humor

Si prefiere colores más conservadores, y usted es de los que no le gusta llamar la atención, entonces la convivencia con el Croton no es aconsejable. Pues para compartir espacio con una planta tan rebelde como esta, es necesario ser un poco atrevido, convincente y tener un buen sentido del humor.

No es demasiado exigente

En cuanto a su cuidado, el Croton necesita un suelo húmedo durante la primavera y el verano, pero sin que la tierra esté encharcada. Durante la temporada de crecimiento es recomendable agregar un poco de sustrato al agua de vez en cuando. Es una planta que no tolera las corrientes da aire, y que se siente cómoda a temperatura ambiente, siempre y cuando ésta no sea muy baja. Y como todas las plantas, en época de mucho calor, es necesario rociarla con un spray con agua de vez en cuando. Para que se sus hojas brillen relucientes bastará con limpiarlas con un paño húmedo. Pero tal vez lo más importante sea la luz. El temperamento del Croton se mantendrá o decaerá en función de la cantidad de luz que reciba. Si coloca el Croton en un lugar demasiado oscuro, sus hojas perderán color y se irá debilitando poco a poco, por eso, debe asegurarse de que tiene suficiente luz, entonces, su Croton le garantizará color y aventura, y su vida juntos nunca será aburrida.