13 ene. 2014

El Arte Floral en el Egipto Antiguo

En el antiguo Egipto (unos 3000 a.C.), las fiestas eran un deleite para el olfato y la vista. Las salas y las mesas eran decoradas con flores fragantes de diferentes variedades y colores.
Los invitados también llevaban flores en el pelo y guirnaldas de flores colgadas del cuello. Pero no solo se adornaban los vivos con espectaculares y frescas flores, los muertos emprendían el viaje al otro mundo también adornados con flores. Las momias llevaban guirnaldas de flores colgadas del cuello. Los restos encontrados en las momias de diferentes faraones, muestran la artesanía floral de los antiguos egipcios.

En diferentes exposiciones en algunas ciudades de Europa, se han podido admirar las ya algo empalidecidas vendas originales, hechas de hojas de palmera datilera y de hojas de olivo así como de flores de Loto azul, amapola de la India, flores de Granados y flores de Silene. También han podido verse reconstrucciones reales de los adornos de las tumbas de Tutancamon, Ramsés II y otros faraones. También es conocida la reconstrucción de la guirnalda de la momia del faraón Amasis, hecha con flores de acacia y malvas, y con hojas de Sauce y Palmera datilera.



Pese a la rigidez de los cánones la pintura egipcia se nos muestra ágil, fresca y llena de vida, sobre todo en los episodios inspirados en las costumbres de la sociedad egipcia o en los dibujos de flores y animales. En la arquitectura egipcia los capiteles de sus columnas se inspiraban con motivos florales del país: papiros, lotos y palmeras. Las cintas y guirnaldas que llevaban puestas, se derivaban de la llamada “cinta del barquero” una banda que estos usaban para sujetarse el cabello. Estaban hechas con juncos y hierbas del Nilo trenzadas. Con el tiempo pasan a ser una pieza ornamental y estas se adornan con flores y frutos. En principio eran de tela o cuero y flores naturales, después se introdujeron los metales, como el oro, y se transformó en diadema. Las pelucas se decoraban también, primero con flores naturales y luego con flores ya de oro o con una especie de tubitos, y las había de dos capas, una de trenzas de pelo y otra de placas de oro con rosetas, superpuestas unas a otras. También tenían pendientes de muchos tipos, pero de los más bonitos eran los pendientes en forma de flor de loto.

Así podemos ver todavía hoy, que ya en aquella época existía un importante sentido de la estética y buen gusto en el Arte Floral. Hans Klobuznik.