6 feb. 2012

Cuento corto: "La Riqueza"

Cierto día, un padre de una vieja y adinerada familia burguesa decidió llevar a su hijo al campo, con el firme propósito de enseñar y aleccionar a su hijo de lo pobres, míseros y desgraciadas que eran las gentes del campo, para que así aprendiese la lección, e intentase sacar sus propias conclusiones. Estuvieron paseando todo el día por el campo, viendo huertas, sembrados, arroyos y bosques. Después del paseo, pasaron la noche en la casa de unos humildes campesinos.

Al concluir el viaje y ya de camino a casa, el padre le pregunta a su hijo:
-¿Qué te pareció el viaje?
-Muy bonito y aleccionador, Padre.
-¿Viste lo pobre que puede ser la gente?
-Si, Padre.
-Y dime, ¿Qué aprendiste?
-Pues Padre, vi que nosotros tenemos un perro en casa y ellos tienen cinco. Que nosotros tenemos una piscina de 25 m2 que continuamente tenemos que limpiar, y ellos tienen un arroyo de aguas cristalinas que nunca tienen que limpiar y de lo largo que es, no se ve el fin. Nosotros tenemos lámparas que como tú dices, gastan y cuestan mucho y ellos tienen todas las estrellas del mundo en el cielo y además son gratis. Nuestro jardín llega a la valla tras la piscina, y nos cuesta mucho dinero mantenerlo y no da nada, pero la de ellos se pierde tras los montes del horizonte y les da comida, flores y espacio donde correr y saltar casi sin límites. Ellos están todo el día juntos, padres, hijos, tíos, sobrinos, y se ayudan unos a otros en el trabajo, en la cocina, en la casa, y siempre están hablando y riendo, y vosotros estáis todo el día trabajando y yo casi no os llego a ver.

Al terminar su hijo de hablar, el padre se quedo mudo, y el niño agregó: "GRACIAS PAPA POR LA LECCION, Y POR ENSEÑARME LO RICOS Y FELICES QUE PODEMOS LLEGAR A SER”

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