14 dic 2011

El Cuento de La Rosa de Navidad

Hoy os voy a contar la historia de la Rosa de Navidad, una flor solitaria y a su vez extraordinaria.

Esta flor no conoce los días alegres de la primavera ni las noches plácidas y olorosas del verano, no disfruta de los trinos de los pájaros ni de los rayos cálidos del sol, al contrario, su mundo es la nieve y el hielo y solo baila al ritmo del fuerte y gélido viento del norte, oyendo como única música el graznar de los negros cuervos y el aullar de los hambrientos lobos. Sin embargo es blanca y tierna como sus hermanas, crece rodeada de sus verdes hojas y en su cáliz guarda igualmente los secretos de las flores. Ella no siente el dolor del invierno y en silencio se siente orgullosa de su fuerza, sabe el honor que representa ser la única flor que florece en invierno pudiendo celebrar junto con los humanos la fiesta de la Navidad.

Dime hermana del Lirio ¿Quién te llamó a esta vida invernal?, ¿Qué te dio la fuerza para aguantar y resistir el frio y la ventisca?, ¿Por qué no descansas ahora tú también?

Oigo el silbar del viento y el crujir de las hojas como tonos y acordes musicales pero ahora os voy a contar su verdadera historia:
Es el Día de Todos los Difuntos del año tantos y por el camino, bordeado por altísimos cipreses, que lleva al cementerio, gente enlutada porta centros y coronas para sus difuntos, así como ramas de abeto y ciprés, tallos de pyracanta y flores de invernadero. Marchan en silencio como pensando en tiempos pasados o soñando con tiempos futuros. El último en la procesión es un pequeño chiquillo que porta al hombro una cruz verde, un gran peso para un cuerpecillo tan pequeño, es una cruz tosca con esquinas irregularmente cortadas, se ve claramente que sus jóvenes, débiles y poco profesionales manitas han cortado y montado la tosca cruz.

De la capilla del cementerio salen los agudos sonidos de una pequeña campana que invita a pasar lentamente a los presentes al Campo Santo, un suave viento les acompaña, son los Ángeles de los Difuntos que de manera invisible entran con ellos. Poco a poco abandonan hombres y mujeres el pasillo central, perdiéndose en los múltiples caminos secundarios en busca de las tumbas y panteones de sus seres queridos. Ya llegó también el pálido y delgado chiquillo a la tumba de su madre, se detiene frente a un montón de tierra recién removida que está sin cuidar ni decorar, el pequeño se arrodilla y planta la cruz sobre el montón de tierra rezando en silencio.
El Ángel, que le acompaña en silencio, también se inclina y lee "Querida Madre" escrito con grandes e infantiles letras sobre una de las tablas de la cruz, entonces el Ángel, con cariño besa la frente del niño. Poco a poco se van llenando una a una todas las tumbas con ramos, centros y coronas, pero los ojos del muchacho estaban clavados sobre la tumba vacía y triste de su madre. De pronto con lágrimas en los ojos, en voz baja y un poco compungido se puso a rezar: "Señor Dios, deja que crezca en la tumba de mi madre, aunque solo sea una única pero bella flor, yo tengo que volver al orfelinato y ya no podré volver a traerle nada, pero tu Señor sí que puedes, eres bueno y todopoderoso por eso yo te suplico que me concedas este favor".

A continuación, el Ángel besó por segunda vez al niño y un extraño resplandor iluminó la cara del pequeño. Como con fuerzas renovadas se levantó, volvió a colocar bien recta la cruz, besó la tierra desnuda de la tumba y se dirigió a la puerta de salida tras los últimos visitantes que ya abandonaban el Campo Santo.

El Ángel, sin pérdida de tiempo, voló entonces al cielo y llevó inmediatamente el deseo del niño a Dios. "Es invierno" dijo el Señor "todas las plantas duermen y descansan y ¿voy a tener que cambiar las leyes eternas por la petición de un niño?" "Tu omnipotencia, Señor, es mayor que tu ley y tu bondad mayor que tu voluntad". Entonces sonrió el Señor, las nubes se iluminaron y las estrellas brillaron. "Ven, acompáñame" le dijo al Ángel y sin decir palabra entraron en el Jardín del Paraíso.
Allí florecen todas las flores que son pisoteadas, arrancadas o tiradas en la tierra. Sus colores y perfumes son aún más intensos que en los jardines y campos de donde provienen. A su paso todas se estiraban y querían lucir aún más, Dios paseaba con ojo crítico y llegando a un lirio blanco se paró ante él, lo tomo en sus manos, lo besó y se lo dio al Ángel. "Para alegría del niño y como recuerdo a mi hijo quiero que florezca este mensajero del cielo ahora y para siempre en la tierra, entre la nieve y el hielo, que el viento esparza por todos los países del norte sus semillas y que el calor de mi voluntad fluya por sus raíces y perdure así en el tiempo. Tú a partir de ahora cuida al niño de corazón cálido, extiende tus alas sobre él para que la semilla germine en su espíritu y no se debilite bajo el hielo o la sequía y que la flor del amor fraterno florezca y que sea representante de todas las flores del Paraíso".

Agradecido inclinó el ángel la cabeza, besó la mano del Señor y se dispuso a ejecutar su petición, así llegó la Rosa de Navidad a la tierra, siendo el primer lugar en que apareció la tumba de la madre de aquel niño que con tanto cariño la pidió. Se dice, que los hombres de buena voluntad perciben todavía hoy su sagrada procedencia.

Rosa de Navidad, (Helleborus niger). Planta vivaz de unos 40 cm. de altura que florece durante el invierno, puede resistir -15ºC, tiene una flor blanca con un tono rosáceo y es altamente venenosa.

13 dic 2011

Martes y 13

En España, Grecia e Hispanoamérica, cuando coincide el día con un martes y la fecha es el 13, se considera un presagio de mala suerte, además ¿quién no conoce el dicho de: "En trece y martes ni te cases ni te embarques"?

Mucha gente es supersticiosa y muchos también tienen fobia a este día incluso llegándole a llamar "trezidavomartiofobia". Las connotaciones negativas que se le dan al martes y 13 no tienen fundamentos científicos, ni religiosos, por lo cual se debe tener muy claro que solo se trata de un mito o superstición sin más valor que el puro anecdótico. También existen personas que lo consideran como una fecha de buena suerte, y se dedican a comprar como locos lotería en este día, o a buscar ese mismo número en rifas o juegos de azar.

¿Por qué el numero 13? Ya desde la antigüedad se consideraba al 13 un número de mal augurio, ya que en la última cena de Jesucristo había doce apóstoles con Jesús y Judas, el traidor, que hacía el número 13. También se enumera en la "Cábala" a 13 espíritus malignos y en el "Apocalipsis", en el capítulo 13, corresponde al anticristo y a la bestia. En el" tarot" el numero 13 hace referencia a la muerte. Una leyenda escandinava, cuenta que en un banquete en el Valhalla fueron invitados doce dioses y "Loki", el espíritu de la pelea y el mal, se presentó sin ser invitado, haciendo el, el número 13. Primero se produjo una dura discusión, sobre su inoportuna asistencia, que desembocó en una feroz pelea, intentando expulsar a Loki, y como consecuencia de esta pelea "Balder" el favorito de las deidades encontró así inesperadamente la muerte.

¿Y por qué el martes? Una de las creencias es que en la edad media cayo la ciudad de "Constantinopla" en manos enemigas en un Martes 29 de Mayo de 1453, causando un profundo dolor y trauma en todas las potencias cristianas. Y a la pregunta de : "¿Cuándo ha caído?" todo el mundo contestaba :"¡¡¡El martes, el martes, ha caído Constantinopla el martes!!!" La palabra MARTES proviene del nombre del planeta Marte que en la edad media, lo llamaban "el pequeño maléfico" y significaba, energía, tensión y agresividad. Marte o Ares según la mitología griega, es el Dios de la guerra, por lo cual el día martes está regido por el planeta rojo, el de la destrucción, la sangre y la violencia. Además, la leyenda dice que en martes se produjo la confusión de las lenguas en la Torre de Babel. Las connotaciones aplicadas a este día son iguales y las mismas, a las del viernes 13 en las culturas anglosajonas (¿quién no vio la película "Viernes 13"?) o el famoso "Viernes 17" en Italia.

Como ejemplo vemos que nuestro campeón motociclista Ángel Nieto no ganó 13 campeonatos del mundo, sino que fueron 12 + 1. Al igual que la periodista y presentadora de televisión, Mercedes Milá, nos acaba de comunicar que presentará y dirigirá el programa televisivo en Tele 5, Gran Hermano número 12 + 1. Superstición, manía, fobia o quizás esnobismo. No lo sé, pero yo si se que yo si nací en un martes y trece de un mes de abril de hace ya muchos años, y tengo las mismas luces y sombras, alegrías y tristezas, buena y mala suerte que pueda tener cualquier hijo de este mundo, por tanto lanzo al viento: ¡¡¡Viva el martes y 13!!!

11 dic 2011

El Abeto de Navidad

Hoy en día hemos adaptado a nuestras costumbres cosas tan dispares como la gorra beisbolera, los pantalones vaqueros, las pizzas, o como ahora vamos a ver, el Árbol de Navidad. Algunos, los más retrógrados, dicen que si son costumbres traídas de fuera, que no pertenecen a nuestras raíces, etc. etc. pero seamos serios, tampoco conocíamos la patata, el tomate ni el tabaco y a ver quién dice hoy que quiere prescindir de ello por haber venido de fuera. Por lo que vamos a conocer algo sobre esta costumbre y este árbol.

El árbol de Navidad, siendo este siempre un abeto (Abies excelsa o Abies pinsapo), simboliza la vida, por no perder su follaje durante el invierno, cuando el resto de la naturaleza descansa y parece estar muerta. Esta variedad de abeto con su forma cónica se veía como la unión del cielo y la tierra estando sus raíces bien sujetas en la tierra y teniendo el tallo central como la punta de una flecha indicando al cielo.

El árbol de Navidad se suele colocar como fecha indicativa, el 8 de Diciembre, día de la Inmaculada Concepción, el día del santo de las Conchas y Conchitas, de las Inmas e Inmaculadas aprovechando para poner a la entrada, en el quicio de la puerta, una rama de muérdago para asegurar la buenaventura, la salud y la buena suerte en toda la casa.

Esta tradición se podría también explicar remontándonos al Génesis, donde se dice que Dios puso un árbol en el centro del huerto del Edén con Adán y Eva, pero al comer Eva la manzana prohibida de dicho árbol, fueron ambos expulsados del Paraíso. Para recordar tal acción se coloca el árbol de Navidad, colgándole bolas o manzanas rojas, como aviso y signo del fruto prohibido.

Se dice que al ser el roble el árbol sagrado de los celtas, estos le llamaban "Duir", de donde viene la palabra "druida", palabra con la que denominaban a sus sacerdotes. Estos cogían, al perder el roble sus hojas en otoño un abeto ya que este no perdía sus acículas en invierno, aguantando además los gélidos días de invierno, adornándolo para así atraer al espíritu de la naturaleza y colgándole también manzanas, ya que en la cultura Celta hace miles de años y muy anterior al cristianismo, el manzano representaba el amor. Así los cristianos le dieron un sentido cristiano a todas estas costumbres y ritos paganos, desde el solsticio de invierno de los celtas, pidiendo al Dios Sol la vuelta de la luz, a la fiesta de las hojas de palma con 12 brotes al final de año de los egipcios, celebrando el final de año y el triunfo sobre la muerte. Igualmente celebran los judíos la Fiesta de las luces en invierno, encendiendo 8 días seguidos, 8 velas.

Así el árbol y las velas o las luces se utilizan para evocar a Jesús, Árbol de Vida y Luz del Mundo. La estrella que se coloca en la punta superior del árbol, recuerda la estrella de Belén, guía de la Fe del cristiano. Las bolas, a las manzanas simbolizando el amor y los dones de Dios a los hombres. Las luces recuerdan a las velas como la claridad, el futuro y la luz de Cristo. Y ¿qué significan los colores en su decoración? El azul, la reconciliación; la plata el agradecimiento; el oro la alabanza y el rojo la petición.

Para terminar, otra leyenda alemana cuenta, que en la edad media dejaban pasar a los animales el día 24 al interior de la casa en homenaje a los animales que estaban presentes en el portal de Belén el día del nacimiento del Niño Jesús, a excepción de las arañas. Por esto, las arañas fueron a quejarse a un ángel de la discriminación que sufrían pidiendo que las tratasen como a los demás animales y atendiendo a su petición, al final también las dejaron entrar. Tan contentas estaban que anduvieron toda la noche por el árbol subiendo y bajando, por lo que el árbol se cubrió de una espesa tela de araña. Al día siguiente cuando bajó el ángel y lo vio, antes de que los niños entrasen en el cuarto, tocó con sus alas las telas de araña, convirtiéndose estas en hilos de plata y oro. Así hoy todavía vemos cantidad de árboles que se decoran con este tipo de hilillos de espumillón en plata y oro.

Hoy en día es impensable imaginar una casa sin un bonito belén o sin un árbol de navidad. Unos ponen una rama de pino, otros un “Abies Pinsapo” en maceta con su buen cepellón, otros un excelsa a raíz limpia pero también los hay que lo compran de plástico con bombillas de colores y otros con velas de cera blanca, pero todos tienen o mejor dicho tenemos en casa un árbol de navidad acompañándonos durante todas las Fiestas. Bienvenidas sean estas tradiciones o costumbres, sean de quien sean y vengan de donde vengan, si nos traen alegría , salud, vida y naturaleza a nuestras casas, terrazas y jardines.

¡Bienvenido a nuestras casas arbol de navidad!

Consejos para mantener correctamente un abeto de Navidad en casa:

  • Al colocar el árbol pon un plato o bandeja bajo el tiesto, y riega de vez en cuando el árbol.
  • Pulveriza con agua regularmente su parte aérea.
  • Ventila durante un rato todos los días la habitación donde se encuentre el abeto.
  • Coloca un humidificador sobre los radiadores de la calefacción y no subas mucho la temperatura del termostato.
  • Mete el árbol lo más tarde posible en casa y sácalo lo antes posible después de las fiestas.
  • Procura comprar árboles con cepellón y no esperes demasiado de los que te venden a raíz limpia o sin cepellón.
  • Los más fiables son los cultivados en tiestos.
  • Y si algún árbol se nos muere no os preocupéis demasiado, pues son ejemplares cultivados especialmente para estas fechas y no se atenta para nada contra la naturaleza.


Disfruta de las fiestas, disfruta de tu árbol, y... ¡¡¡Felices Fiestas!!!

6 dic 2011

El cuento de las cuatro velas de Adviento

Por fin había llegado el último domingo de adviento y en la casa lucían las cuatro velas de la corona de adviento, colocada sobre la mesa del comedor como cada año.

Ya era tarde, cerca de la media noche y en ese momento reinaba un silencio absoluto en el cuarto, y tal era el silencio, que se podía oír hablar aunque muy bajito a las velas.

La primera vela, la que más tiempo llevaba ardiendo, lanzó un profundo suspiro y con tristeza dijo -Me llamo PAZ. Mi luz brilla, pero los hombres no viven en paz. Ellos no me quieren- Y la vela empezó a perder poco a poco intensidad, hasta que terminó apagándose.

La segunda vela dijo entonces -Yo soy la luz de la FE, pero veo que aquí estoy de más. Los hombres ya no creen más que en cosas materiales, banales y en los divos y diosecillos de moda del momento. Ya no tiene sentido que siga encendida- Y poco a poco se fue apagando.

La tercera vela dijo con voz mustia y apagada -Yo soy el AMOR, y ya no tengo fuerzas para seguir luciendo. Los hombres me han echado a un lado, solo se fijan y piensan en sí mismos y no en los demás, sin darse mutuamente cariño y amor- Y al momento también se apagó.

A esto entró el pequeño de la casa cantando alegre en la habitación, para ver por última vez en la noche las velas de la corona encendidas y... mirando primero asombrado y luego entristecido, dijo con voz apesadumbrada -Pero bueno, ¿qué os pasa velas?, vosotras tenéis que lucir y no iros apagando poco a poco una a una-.

Entonces se oyó decir a la cuarta vela con voz tranquila, firme y segura, al ver al niño con lágrimas en los ojos y a punto de llorar -¡No tengas miedo! Mientras yo luzca y esté encendida nada está perdido, pues podremos encender nuevamente a las otras velas, pues mi nombre es... ESPERANZA-.

Entonces sonrió el niño y cogiendo una cerilla apagada que había encima de la mesa, la acerco a la vela encendida, la que se decía llamar Esperanza, la prendió y acercándola una a una a las otras tres velas, consiguió que todas volviesen a arder y lucir, quizás con más fuerza y brillo que antes.


¡Feliz Navidad!

3 dic 2011

La Corona de Adviento

Existen varias versiones sobre su procedencia.

Una es que un Pastor protestante, J.H.Wichern, que regentaba un hogar de niños huérfanos allá por el año 1800, tras ser bombardeado diaria y continuamente con la pregunta -¿Cuándo es Navidad?, ¿Cuándo viene Papa Noel con los regalos?-, decidió hacer una especie de calendario natural para que los niños supiesen en que día estaban y cuanto faltaba para la Navidad.

Así que se fue al bosque, cortó unas ramas de abeto, las ató en forma de corona redonda y la puso sobre la mesa. Colocó cuatro velas grandes equidistantes una por cada domingo antes de Nochebuena, y otras 20 pequeñas entre las 4 grandes, una por cada día antes del 24 de Diciembre.

Cada día durante la cena encendía la vela correspondiente, cantando y contando cuentos e historias de Navidad. Por lo que los niños sabían en todo momento en el día del mes en que se encontraban, y cuantos faltaban para Nochebuena. Al estar las 24 velas encendidas todos sabían que era Nochebuena y al día siguiente Navidad. Luego los mayores decoraron la corona con ramitas de Acebo, nueces, piñas y pequeñas manzanas, dando pie a las coronitas de Adviento que hoy en día tenemos y disfrutamos en casa.



Otra teoría dice que la Corona de Adviento es una tradición cristiana que simboliza, entre otras cosas, el transcurso de las cuatro semanas de adviento antes de la Navidad. Esta tradición la adoptaron los cristianos de los ritos germanos y celtas que ya hacía cientos o quizá miles de años celebraban. Su forma es igual a la anteriormente descrita, siendo sin embargo su simbología diferente.

La forma circular se relaciona con el Universo, con el ciclo ininterrumpido de las estaciones al no tener ni principio ni fin. Siendo por tanto esta la señal del amor eterno entre Dios y los hombres y los hombres con sus prójimos, ofreciendo el círculo la forma de la eternidad.

Las velas también se adoptan de las costumbres bárbaras, ya que éstas se encendían para dar luz al oscuro invierno, como adoración al sol y como origen y fuente de luz, vida y calor en sus fiestas del solsticio de invierno. Ahora, en los hogares cristianos las velas son la luz que tiene que iluminar al mundo, encendiéndose una a una cada domingo como preparación a la Navidad, dando así luz a las largas noches de invierno para ahuyentar al mal (la oscuridad) y recordando a los creyentes la llegada al mundo de Jesús (también llamado "La Luz del Mundo").

El que se prepare y monte La Corona con ramas de abeto, viene porque este árbol tiene hojas perennes, siendo su simbología la persistencia de la vida a través del elemento vegetal, la fuerza, por no perder las hojas como los demás árboles y la larga duración de sus acículas verdes y frescas en el tallo, como ejemplo de resistencia y unión. Por supuesto, el color verde de las ramas es por ser el color de La Esperanza y cómo no también de La Vida.

Por último veremos que la decoración de Las Coronas de Adviento con manzanas rojas (actualmente sustituidas por bolas de plástico o cristal de diferentes colores como oro o plata), piñas, nueces o castañas, representan los frutos del Jardín del Edén que fueron pecado, pero también advierten para la salvación del mundo.

Así, a través de una u otra historia se ha introducido la corona de adviento durante Las Fiestas en nuestras casas dando más colorido, alegría y motivo de satisfacción a la hora de preparar y celebrar la Navidad.

1 dic 2011

Introducción a la Navidad

En este mes de Diciembre los cristianos celebramos la Navidad, o sea el nacimiento de Jesús.


Este acontecimiento está rodeado de costumbres y tradiciones que ahora recordamos. Las tradiciones y costumbres son una manera de recordar lo que ocurrió o se hacía en tiempos pasados. Estas se transmitían de generación en generación antes por vía oral, y ahora a través de la escritura.
De ahi viene la palabra TRADICIÓN del latín "traditio" que a su vez viene del verbo "tradere" que significa entregar. Por eso podemos decir que la tradición es lo que nuestros antepasados nos han "entrgado", para que sepamos de dónde venimos, quienes somos y que sepamos a donde ir.

Entre las tradiciones y costumbres en el tiempo de Adviento y la Navidad, tenemos varias, una de ellas es la de la Corona de Adviento y otra la del Árbol de Navidad. También tenemos otras tradiciones como el Belén, el día de San Nicolás, la lotería Nacional de Navidad, el turrón, etc. Pero en esta ocasión vamos a ver solo dos de ellas. Primero conoceremos el ¿por qué? de la Corona de Adviento, y a continuación la historia del Árbol de Navidad.

25 nov 2011

Viernes Negro ó Black Friday

Hoy es el famoso "Viernes Negro" o como se le llama en Estados Unidos "Black Fraiday".

¿Qué significa? Pues que es el día que se inaugura la temporada de las compras navideñas con muchas y significativas rebajas en la mayoría de las tiendas minoristas. Se celebra un día después del "Día de Acción de Gracias" o "Thanksgiving Day" día festivo en USA y Canadá, donde se reúne toda la familia comiendo pavo asado relleno con salsa de arándanos y verduras varias para dar gracias al Señor por la buena cosecha del año.

Este día se celebra el cuarto jueves del mes de Noviembre. La palabra "Negro" del viernes negro, se refiere a las cuentas de los comercios, que pasan de números rojos a negros, gracias al superávit y gran número de ventas que se generan en estos días, por tanto..

"¡¡¡BIENVENIDO VIERNES NEGRO!!!"



30 oct 2011

Día de todos los difuntos, día para recordarles y homenajearles

El 1 de Noviembre aglutina realmente dos fiestas, una, la del día 1, que es el Día de todos los Santos ,y la del día 2 de Noviembre, Día de todos los Difuntos.
La primera es en honor a todos los Santos que no tuvieron su propio día de fiesta en el calendario litúrgico, venerándoles y honrándoles así a todos en este día, y la segunda, la más entrañable, la del 2 de Noviembre, Día de todos los Difuntos en la cual honramos y nos acordamos con un sentimiento profundo de todos los seres queridos que en el transcurso de la vida nos acompañaron y ahora no están entre nosotros.

Abuelos, padres, hijos, familiares, amigos y conocidos quizás nos acordemos de ellos de vez en cuando, quizás a diario o quizás constantemente, pero en esta fecha determinada aprovechamos para expresarles y demostrarles amor y cariño hacia todos ellos. Les llevamos flores, centros o plantas a sus respectivas tumbas, nichos o panteones. Las limpiamos, arreglamos y rezamos sobre ellas un breve responso en su memoria. Muchos piensan que eso se podría hacer cualquier día del año y en cualquier momento, y es cierto, pero también es bonito que en un día determinado todos pensemos y nos acordemos de ellos. A los que tanto quisimos y ellos nos quisieron. Este es un homenaje colectivo y puntual en el cual todos nos unimos con un mismo sentimiento, honrar a los seres queridos que ya no nos acompañan pero están en nuestros corazones. Yo solo recomiendo ir y pasear por cualquier cementerio y veréis grandes y bonitas historias, hermosos árboles, enormes cipreses, preciosos rosales, diferentes plantas, arbustos y plantas de flor, lapidas artísticas, sencillas, clásicas, modernas, obras de arte de mamposteros y escultores, nombres de famosos fallecidos, políticos, artistas, toreros, deportistas, epitafios curiosos y singulares. Sobre todo si vamos con los ojos bien abiertos, allí no es solo dolor y tristeza lo que encontraremos, sino también tranquilidad, paz y recuerdos de cariño y amor de muchísima gente con sus seres queridos y ya desaparecidos.

Honrar y recordar a nuestros seres queridos que ya no están entre nosotros nos dará mas fuerza para seguir viviendo y amando a todas las personas que están alrededor nuestro y apreciaremos aun más la vida que late a nuestro alrededor. Da un paseo por cualquier cementerio y pon alguna flor a esa tumba que ya nadie visita, que esta vieja y abandonada, porque seguro que allí también yace una persona que es merecedora de una flor y un recuerdo, porque nosotros somos lo que ellos nos dieron y enseñaron, aunque no les conozcamos.

Regalar flores es regalar amor y cariño y si es en honor y homenaje a nuestros seres queridos ya desaparecidos aún más.

¡Que sigan descansando en paz! 

25 oct 2011

Otoño, el mes de los mil colores

Otoño, ese mes en que la gente se empeña en llamar melancólico, triste y desnudo, cuando en realidad es el mes de los colores, rojos, amarillos, naranjas y ocres. Es el mes de la alegría en la vendimia, de la recogida de la aceituna y la castaña, de los kakis, los membrillos y las granadas.

El otoño es una estación viva y llena de pasión. El campo vuelve a oler a tierra húmeda a jersey chaqueta de lana y a comida caliente. Es el momento de cerrar la página del verano, de los pantalones cortos y las camisetas, del bañador y el gazpacho al mediodía, para así abrir el nuevo capítulo del otoño, con los paseos por el campo y los bosques, estos con sus alfombras de hojas recién caídas, que parecen cantar bajo las pisadas de nuestras botas.
Es la época de preparar el jardín para la temporada que viene. De plantar los bulbos de primavera,  podar los setos, limpiar las herramientas para la próxima temporada,  meter en casa las plantas más sensibles al frio y  vaciar las tuberías de agua del riego.
Es el momento de  traspasar la vida del  jardín al salón de tu casa. Ahora es también el momento de  dedicarle más atención a la decoración de nuestras casas, a las plantas de interior, a nuestros bonsáis, orquídeas, ciclámenes y a todo ese ejército de plantas que tenemos diseminados por los baños, cocina, pasillos o salita de estar.
Como podrás ver, el otoño es uno de los meses más atractivos para disfrutar de la naturaleza y por ende del jardín y de tus plantas de interior. Disfruta del OTOÑO con sus colores, olores y sabores, disfruta del otoño, el mes de los mil colores. 

8 ago 2011

¿Tienen las plantas sensibilidad?

Muchas veces se ha escuchado o se nos ha dicho que las plantas carecen de sensibilidad, que no son capaces de sentir daño o reacción ante estímulos externos o del medio ambiente. En el ser humano los músculos son los encargados de manifestar su sensibilidad por una reacción mecánica y por estar conectados con el sistema nervioso que manda los impulsos eléctricos al cerebro.

En la planta sucede casi lo mismo, solo que están limitadas al movimiento por diferencias celulares debido a la rigidez de las membranas que contienen algunas plantas. Estas por ejemplo, tienen reacciones eléctricas en el momento del nacimiento de una hoja que como es lógico no manda la orden a un cerebro como el de los humanos, sino a una simple molécula que puede ser unicelular o pluricelular, generando una reacción o estímulo determinado en la planta como la apertura o el cierre de las hojas o incluso de sus flores.

Una característica fundamental de los seres vivos es la capacidad de responder a estímulos específicos, muchas de estas respuestas no son visibles, como sucede por ejemplo con la fotosíntesis que realizan las células de las plantas en respuesta a la luz solar. Otras con movimiento en las plantas son inducidas por estímulos externos y a los cuales responden determinados órganos del vegetal como la raíz, el tallo y las hojas, dichos movimientos tienen relación con el estímulo productor. El vegetal puede responder al estímulo acercándose o alejándose. Estos estímulos son producidos a través del "Fototropismo" (respuesta a la luz), "Geotropismo" (respuesta a la gravedad), "Quimiotropismo" (a alguna sustancia química) y "Tigmotropismo" (al contacto).

Por tanto se puede decir que:

  1. Todo órgano vegetal golpeado, tocado, quemado o lesionado, responde al estímulo por una variación de su potencial eléctrico y por la producción de una corriente de reacciones.
  2. Una sola excitación desencadena una corriente de breve duración pero varias excitaciones próximas sobrepuestas unas a otras, se suman y crean el efecto de una sacudida muscular.
  3. Cada órgano vegetal tiene una temperatura óptima en la cual las reacciones son más intensas, estas decrecen a medida que la temperatura se aproxima al máximo o mínimo soportable.
  4. Un órgano excitado durante un tiempo prolongado se fatiga, por lo que las reacciones eléctricas se atenúan y al final cesan. Tiene que pasar cierto tiempo de reposo para que el órgano pueda ser nuevamente excitado.
A continuación os enseñaré un ejemplo donde se puede ver el grado de sensibilidad de las plantas:

La planta del tabaco (Nicotiana Tabacum), al ser picada o mordida por orugas o cualquier insecto, crea una sobrecarga de nicotina en sus raíces que lanza a sus ramas y hojas a través de los vasos internos, produciendo un sabor tan fuerte que provoca que los insectos abandonen inmediatamente las plantas, defendiéndose así la planta del ataque.