8 dic. 2012

San Nicolás y el comienzo de la Navidad

¿Quién no conoce a los Reyes Magos, a Papá Noel o a Rodolfo el reno?, pero ¿me sabrían decir por ejemplo quién conoce la fiesta de San Nicolás?, ¿Que no lo la conocen? Pues ahora lo aclararemos.

La fiesta de S. Nicolás se celebra en esta época, poco antes de la Navidad en muchos países entre el 5 y el 6 de Diciembre y es casi tan importante como la llegada de Papá Noel o los propios Reyes Magos. En Holanda S. Nicolás es el encargado de traer los regalos a los niños, viniendo desde España en un barco a vapor, y tras desembarcar, monta en su caballo blanco, llamado Amerigo, siendo escoltado por un grupo de pajes y ayudantes de rasgos africanos y tez negra. Esta tradicion se celebra año tras año y es una de las más importantes en Holanda. Esta figura se basa en el personaje de San Nicolás de Bari, y su indumentaria episcopal es una capa roja, una mitra y un cayado dorado.

En los Países Bajos es costumbre poner un zapato junto a la chimenea para que cuando pase S. Nicolás volando sobre las casas, montado en su caballo blanco, sus pajes entren por la chimenea, (por eso están siempre tan negros) dejando dulces y juguetes en los zapatos. Esta tradición viene del siglo XV., cuando el pueblo ponía sus zapatos a la entrada de la iglesia durante la misa, y al entrar y salir los ciudadanos más ricos, dejaban sus dadivas para repartírselas luego entre las familias mas pobres. El que viniese de España y no de Asia Menor es debido a que S. Nicolás, tras morir el 6 de diciembre de 342, fueron trasladados sus restos mortales a Bari, ciudad en la actual Italia. Pero Bari en aquella época formaba parte del Reino de Nápoles que fue conquistado en 1442 por Alfonso V. de Aragón. La ciudad pasó a pertenecer por tanto a Aragón y posteriormente a España, hasta el siglo XVIII. Por lo que los restos de S. Nicolás se encontraban en Bari por entonces ciudad española, por tanto surge la tradición que S. Nicolás viniese de España. Además como es por todos conocido, el patrón de los marineros es S. Nicolás y por tanto llega a los Países Bajos por mar y siempre en un buque a vapor.

En Alemania también se celebra el 6 de diciembre la Fiesta de S. Nicolás (Sankt Nikolaus) siendo este personaje quien trae a los niños nueces, pasas, mandarinas, manzanas y bollitos de miel. La tradición cuenta que: Hace muchos, muchos años vivía en la rica ciudad de Patera, hoy Turquía, un niño llamado Nicolás, vivía feliz en una familia muy rica, pero un día murieron sus padres y el niño quedó huérfano y desconsolado. Aunque sus tutores y sirvientes intentaban animarle, él lloraba y lloraba desconsolado. Un día salió casualmente de su palacio, y vio la miseria y pobreza que había a su alrededor y cuando se le acercaron los pobres a pedir limosna, vio que no tenía ni bolsillos, ni monedas para darles, por lo que quitándose sus costosos ropajes y sus caros zapatos se los regaló. Volvió a palacio, y se dejó hacer muchos y grandes bolsillos en una gran capa roja. A continuación se fue a sus jardines y allí llenó los bolsillos de nueces, almendras, dátiles y mandarinas, saliendo inmediatamente a pasear para ir repartiendo todos los frutos entre la gente mas necesitada de la ciudad. Esto le reconfortó tanto, y le dio tanta tranquilidad, que al volver a casa se sentó por primera vez ante la mesa del despacho y se puso a leer los documentos que sobe este se encontraban. Y cual fue su sorpresa que el primero que cogió decía:

Erase un hombre rico que vivía feliz y contento rodeado de gran opulencia, pero era incapaz de dar ni las migas sobrantes de sus opíparas comidas, a los pobres que se acumulaban pidiendo limosna frente a su casa. Un día uno de los pobres murió de inanición, y un ángel apareció y le subió al cielo. Al poco tiempo también murió el acaudalado caballero de un atracón, pero a este al contrario, no le vino a buscar ningún ángel.

Esta lectura le impactó tanto, que a partir de aquel día, salía a diario tras terminar sus estudios a repartir por todos los barrios dinero y comida a todos los pobres que se cruzaba. Al cabo de los años ya siendo un joven inteligente y erudito decidió ir por primera vez a oír misa a la catedral, y tras oír en el sermón las palabras del sacerdote sobre un pasaje de la Biblia en la que Jesús decía a un joven acaudalado: "Si me quieres seguir, regala todos tus bienes y lo que tengas de valor repártelo entre los pobres". Tanto le afectó lo escuchado en el sermón que decidió así hacerlo él mismo, repartiendo todas sus riquezas y bienes entre los más necesitados, y cogiendo un pequeño borriquillo y con lo que llevaba puesto, marchó en peregrinación a Tierra Santa. Como único bien y como si fuese un tesoro llevaba su biblia, que leía a los niños y mayores además de ayudarles y enseñarles a hacer el bien a los demás. Pasados muchos años volvió a su ciudad, en la cual acababa de fallecer el obispo. Durante el sepelio, la gente le preguntaba: "¿Y tu quién eres?" y él se limitaba a contestar: "Soy Nicolás, un siervo del Señor". A eso le reconocieron, acordándose de él y de sus acciones, y sabiendo de su bondad y de su excelente preparación, le nombraron obispo de la ciudad. Desde ese momento el obispo Nicolás cuidó de sus fieles como un pastor cuida a sus ovejas. Cada año en su cumpleaños y recordando sus tiempos jóvenes el obispo se ponía su capa roja, cogía el cayado dorado y cargaba con frutos secos y frutas de todas las clases los serones que portaba su fiel y querido borriquillo, saliendo a continuación por toda la ciudad regalando y repartiendo a todos los niños y mayores que por el camino encontraba.



Esto con el tiempo se convirtió en una fiesta tradicional que se celebraba año tras año y que sus fieles compartieron con gran alegría durante muchísimo tiempo. Cuentan que el día en que Dios le llamó con Él, poco antes de morir dijo: "Si de algo me da pena irme, es por tener que separarme de los niños". El obispo Nicolás murió un 6 de diciembre del 342, convirtiéndose esta fecha en el día de San Nicolás, fiesta de jóvenes y niños y antesala de las Navidades. Y así pasado el primer adviento entre el 5 y 6 de diciembre en recuerdo de aquellos actos, vuelve todos los años San Nicolás a la tierra, obsequiando a niños y no tan niños con frutos secos, frutas y regalos, dando así comienzo a las Fiestas de Navidad. 

¿Bienvenido Sankt Nikolaus?

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