17 dic. 2011

El Muérdago (Viscum Album)

¿Quién no conoce el muérdago?

Lo vemos en los dibujos de todos los cuentos de Navidad, en las películas americanas, con la chimenea y los calcetines colgados en ella, junto con las ramas de acebo, el árbol de Navidad y la coronita de Adviento. Ya nos es tan común como la pandereta y la zambomba. Efectivamente, también lo vemos en cajas metido en el mercado de Navidad de La Plaza Mayor y en multitud de floristerías, pero ¿qué sabemos de él?

Primero lo vamos a conocer y a continuación nos enteraremos de su historia y de alguna leyenda.

El nombre botánico del Muérdago es “Viscum Album” y pertenece a la familia de las Lorantáceas. Es una planta semiparásita, que vive a 5 metros de altura en diferentes variedades de árbol y tiene tallos articulados que siempre están verdes.

Con él se preparan fármacos para tratamientos oncológicos. Es una planta dioica (pies machos y hembras separadas) siendo sus flores unisexuales (cada planta tiene solo un sexo). Al comienzo del invierno sus pequeñas flores se convierten en pequeños frutos blancos con una sola semilla dentro, que los pájaros al comer y luego depositar, transportan a otros árboles, como robles etc. ocupándose así de su reproducción por todo el bosque. Sin embargo por mucho que les guste a los pájaros no son comestibles por los hombres.



Dicen que en la época de los druidas y magos celtas era utilizado para protegerse de los rayos, la maldad, enfermedades, para curar heridas y ayudar a la concepción de las mujeres. Se cortaba durante el solsticio de invierno y la planta no podía tocar el suelo (Por eso ahora se cuelga en la entrada de la casa sobre el dintel de la puerta).
Además del poder que se le atribuía de proteger y curar de forma mágica, era también considerado un símbolo de paz y un amuleto protector y a su vez símbolo de masculinidad en contraposición al Acebo, que se le consideraba símbolo de feminidad. También se colgaban ramitos de muérdago sobre las cunas de los bebes, para así evitar que las hadas malvadas los robasen para sustituirlos por otros niños desconocidos.
La leyenda de sus poderes mágicos proviene de la creencia que esta planta fue creada por los Dioses como un ser vivo que no pertenecía ni al cielo, ni a la tierra, ya que sus raíces no tocan nunca la tierra, pero tampoco se sostiene por sí misma en el aire. De ahí la costumbre y el rito de cortarlo y recogerlo sin permitir que caiga o toque el suelo y luego colgarlo en puertas y techos.
Otra tradición romántica antigua, consideraba que besarse bajo un árbol con su bola de muérdago vivo en su copa, hacía perdurar el amor o incluso iniciarlo, ya que el amor está sin límites entre el cielo y la tierra. Este es el significado de la costumbre actual de besar a la pareja, o futura pareja debajo de un manojo de muérdago al entrar o salir de la casa. Yo personalmente lo recomiendo, aunque no soy supersticioso, probadlo. Por si acaso...

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