30 dic. 2011

El Acebo (Ilex Acquifolium)

El acebo es un arbusto que puede llegar a convertirse en árbol con una altura de entre 5 y 10 metros, es de crecimiento muy lento y pudiendo sobrepasar los 100 años de vida. Existen diferentes variedades, unas enanas, otras con las hojas mas dentadas, las hay en verde oscuro, otras variegadas, pero casi todas tienen las hojas verde oscuro, coriáceas y con el borde dentado y espinoso.
Es una especie que no gusta mucho de un clima cálido, sino más bien de fresco a frio y relativamente húmedo. Se da bien en el norte de España y en el centro y norte de Europa. Requiere de un suelo rico en Nitrógeno y que el drenaje sea bueno, agradeciendo riegos abundantes en verano, soportando bien tanto la media sombra como el pleno sol. También tolera la poda rigurosa pudiendo darle fácilmente diferentes formas o figuras.
Es de hoja perenne y florece en Otoño con unas pequeñas y blancas florecillas que en invierno se convierten en pequeñas esferas rojas llamadas "drupas" que resultan muy decorativas, pero que no son aptas para el consumo humano pudiendo llegar a ser venenosas, sin embargo, los pájaros y roedores que se alimentan de ellas en los días fríos y nevados de invierno cuando la comida escasea en el bosque. Es un planta dioica (una macho o hembra) necesitando de pareja para llegar a dar fruto.
Al ser de crecimiento lento su madera es muy dura y además espectacularmente blanca, utilizándose por esto su madera para la creación de las figuras del juego del ajedrez. Su nombre botánico "Ilex" viene dado porque los latinos llamaban así a las encinas y debido al parecido que existe entre las hojas de ambos se decidió darle este nombre a este género de plantas leñosas.

En la antigüedad se le otorgaban poderes mágicos y longevos, ya que cuando se cortaban ramas de este árbol, estas podían durar tanto las ramas, las hojas, así como los frutos durante semanas o meses sin llegar a marchitarse. También es conocido el té hecho con sus hojas por su poder antiinflamatorio.
Todavía hoy se habla de una leyenda Celta que contaba sobre una historia del Rey Roble y el Rey Acebo. Hablaba del rey Roble que reinaba sobre la mitad luminosa y cálida del año, con su gran copa cubierta totalmente de hojas frescas, sanas y verdes. Pero al llegar el frio y perder el Roble las hojas, le tocaba al Rey Acebo reinar la otra mitad del año, sobre la parte oscura, fría, ventosa y mas misteriosa del invierno, ahora era el momento de Rey Acebo con sus hojas perennes, brillantes fuertes y sanas con sus rojos y atractivos frutos, desafiando a nevadas, tormentas, heladas y demás adversidades climáticas. A la llegada del cristianismo, como contrapartida a la adoración pagana del muérdago por los pueblos salvajes, ellos adoptaron este arbusto como signo y estandarte de árbol o arbusto sagrado para el invierno, viendo en sus drupas o frutos rojos el paralelismo o significado de las gotas de Cristo en la tierra, en sus espinas de las hojas como las espinas de la corona de Cristo, y su verde brillante, como el color de la vida y la esperanza.
Hoy en día lo utilizamos como decoración navideña, tanto en centros de navidad, acompañado de bolas de color, velas, lazos y piñas. También como verde para decorar los nacimientos, o esparcido en las mesas para la cena de Nochebuena, así como un detalle sujeto con cintas en cajas, paquetes o bolsas de los regalos navideños. Esta es un planta muy protegida en la naturaleza, que no se debe cortar ni sacar, pero fácilmente conseguible en Mercadillos de Navidad, tiendas de flores, gardens o viveros. También se puede adquirir en plantitas pequeñas para decorar el Belén o el centro navideño, pudiendo luego seguir cuidándolo en el balcón, la terraza o el jardín.

Prueba con una plantita de Acebo, y verás lo dura y sufrida que es, pudiendo convertirla desde un bonsai hasta un arbusto y si no tienes prisa y gozas de una salud de hierro, lo podrás ver crecer y ver como se convierte en un enorme y centenario árbol de 10m. de altura... Pruébalo y disfruta de él.

1 comentario:

  1. Hola Hans, me parece fantástica la idea que has tenido de hacer este maravilloso e interesante bog. He leído tus comentarios sobre el acebo y voy a comprar una pequeña planta para que vaya creciendo en el "jardincito" de mi casa. Espero tener + suerte que con los rosales, ya que llevamos 2 temporadas que no sale ni una rosa y además creo le gustan las hojas demasiado a esas pequeñas orugas. Espero tener suerte con el acebo e intentaré cuidarle con cariño y esmero.
    Tengo pendiente leer los cuentos, que has escrito. Lo haré con calma y mucha ilusión.

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